lunes, diciembre 14, 2009

" BREVE POST DESDE MI VENTANA "

b

Lo normal, es que un hombre de mediana edad y aspecto saludable, ataviado con un insustancial atuendo, que camina por la acera a paso tranquilo, pero resuelto, no despierte mi más mínima curiosidad. Pasará igualmente inadvertido, aún cuando el paseo discurra bajo una intensa lluvia invernal, a no ser, claro, que queramos incorporar al rutinario cuadro, un ínfimo pero decisivo detalle, un paraguas cerrado, que anclado al antebrazo izquierdo del sujeto, se contonee ritmicamente como queriendo denotar su desperdiciada presencia. Cualquier otra conducta humana, podría provocar de inmediato todo tipo de análisis e interpretaciones, enconados debates, un sin fín de teorías confrontadas y ninguna solución inequívoca. Y sin embargo de este comportamiento tan particular, solo pueden extrapolarse dos conclusiones: Este hombre, es un poeta o es un idiota, siendo esta última, la acepción más popularmente aceptada para este tipo de casos. Como hasta donde yo sé, al caballero en cuestión, no se le conoce verso alguno y además, estadísticamente, esta demostrado que en el mundo hay más idiotas que poetas, me encuentro en disposición de determinar sin temor a errar, que mi vecino del segundo derecha, Juan Alfonso P. es un idiota. Resta ahora comprobar, si se trata de una idiocia pasajera, o por el contrario estamos ante el típico caso de idiotez crónica, así las cosas, solo queda sentarme pacintemente, a vigilar junto a la ventana, en busca de cúmulos y estratos y de Juan Alfonso, ya que se trata, como no puede ser de otra forma, de un pronóstico temporal.

lunes, junio 08, 2009

"ANDY WARHOL , SU INFLUENCIA EN EL TEATRO MODERNO"

.


"No te preocupes, aprieta los talones, levanta los brazos y sonríe"


María Victoria Crespo.



... si no recuerdo mal, fue Andy Warhol quien aseguró que en el futuro todos disfrutaríamos de nuestros quince minutos de fama. Yo así lo creo, todos vivimos ese momento, puede que sean apenas segundos, tal vez horas, quien sabe si años, pero los míos si, fueros aproximadamente quince minutos. Novecientos segundos apoteósicos, inborrables. Un cuarto de hora, es lo que duraba mi participación en una representación teatral, que a la postre resultaría memorable, nunca se vio mayor simbiosis del actor con el personaje, que entrega incondicional en el escenario, que compromiso con el público, que dominio del espacio, que interpretación tan sublime. Nunca supe de que trataba la obra. Yo era un árbol, tenía cinco años.

No te preocupes, aprieta los talones, levanta los brazos y sonríe. Estas fueron todas las instrucciones que Marivi, profesora de infantil, nos susurro entre bambalinas uno por uno a los cinco niños que, disfrazados de árboles, conformábamos lo que debía ser el bosque donde se desarrollaba el entramado de la obra. Como es preceptivo en estas ocasiones, cuando las madres son las encargadas del vestuario, la uniformidad del mismo no era tal, así mientras yo tenía más bien aspecto de Abeto común, otro de mis compañeros, del que colgaban varias tiras de cuerda con un sin fin de hojas pegadas, asemejaba a un Sauce, un tercero, más por su contundente físico que por su disfraz, bien podría ser un Roble, completaban el quinteto lo que parecía un Olmo y, por último, una suerte de Encina. El resto de los figurantes era un conjunto de cuatro o cinco niños disfrazados de diferentes animales, que debían juguetear gateando entre los árboles. Finalizando con el elenco, cuatro niños protagonistas, estos si, con texto, que desarrollaban la historia.

Cuando, ocupados nuestros puestos y adoptadas las posiciones acordadas, el Sauce empezó a gimotear mientras el telón se levantaba, empecé a tener el presentimiento de que aquella no iba a ser una tarde cualquiera. Terminé de confirmar esa sensación con solo mirar a mi izquierda, donde descubrí a uno de los niños, que minutos antes me agarraba de la mano mientras Marivi me daba las instrucciones, era un ciervo en mitad del bosque que, erguido sobre sus dos patas traseras, talones apretados y brazos levantados, sonreía al público.

A los tres minutos, una niña con coletas recitaba su texto inutilmente, porque a esas alturas, los gimoteos del Sauce habían tornado en sonoros plañidos. Roble y Abeto manteníamos obedientes nuestras posiciones. En una de las esquinas, la Encina, habia bajado una de sus ramas para hurgarse la nariz. El Sauce llorón, fue deforestado bruscamente por una señora de moño imposible, que irrumpió en medio del bosque para sorpresa de todos, menos del ciervo, que inmutablemente seguía practicando la grulla en medio del escenario. Yo empezaba a ser consciente del peso de mis propios brazos suspendidos en el aire.

Dos minutos más tarde, dos niños cantanban una canción en mitad del escenario, Roble y Abeto conservábamos obedientes nuestra postura original. El Olmo había bajado definitivamente los brazos y ya no sonreía. La Encina seguía reconociendo cada milímetro de su nariz minuciosamente con el dedo. El zorro, de alguna manera, había convencido al ciervo de que su mundo estaba entre los vertebrados, y empezó a corretear con el resto de animales. Mis ramas perdían altura por segundos.

Apenas siete minutos de actuación, empecé a notar un ligero calambre en mi brazo izquierdo. Miré a mi alrededor, el Roble se mantenía firme, sonriente, impasible. Lo que había sido un Olmo, ahora con los brazos derrotados y rodilla al suelo, no alcanzaba ya la categoría de lamentable arbustillo. La Encina había empezado a palparse la nariz a dos manos, y entre el público distinguí al Sauce, sentado en las rodillas de la señora del moño absurdo, lamía un helado.
Creí distinguir el momento oportuno para descansar los brazos, y entonces ocurrió. Cuando el Roble se orinó encima, sentí que todo el peso del bosque recaía sobre mis doloridas ramas. El Roble, con los talones apretados, los brazos extendidos, y el tronco empapado, empezó a dar diminutos saltitos hacia atrás, sin dejar de sonreir al público, paso por mi lado y desapareció tras las cortinas dejando un reguero de gotitas de orín, por el que dos segundos después se arrastraría el ciervo, que definitivamente había aceptado su condición animal. Siete minutos después yo era el bosque. Yo era el único que dotaba de cierto sentido y coherencia a todo lo que estaba pasando encima del escenario. Lo comprendí al instante y acepté estoicamente el sacrificio, levantando aún más los brazos como señal inequívoca de que asumía la responsabilidad.

No se exactamente en que momento, pero el público también lo entendió. De nada valía que la niña de las coletas, se contoneara a lo Marisol de provincias en el centro de la escena. A nadie le importaba que el Olmo, tirado ya en el suelo, empezara a morderle el brazo a una especie de ardilla, que trataba de zafarse desesperadamente del súbito ataque. Nadie atendió a la Encina, que a estas alturas se había provocado una hemorragia nasal, que intentaba contener introduciendose una hoja de cartulina por la nariz. Todas las miradas se dirigían a mi, y yo vislumbraba en ellas una mezcla de respeto y admiración. Entre el público, el Sauce también me observaba boquiabierto, mientras su helado, derretido, invadía el bolso de la señora del moño disparatado, que tampoco apartaba su vista de mis ramas.

Habían pasado aproximadamente quince minutos, cuando la niña de las coletas pronunció su última frase y el silencio se apoderó del auditorio. La niña, atónita miraba a la profesora, que estupefacta miraba al público, que absorto me miraba a mi, sin darse cuenta de que la obra había finalizado. Supe lo que tenía que hacer, baje lentamente los brazos, apoyándolos contra mi tronco, a esta señal el público comenzó a aplaudir. El Olmo se incorporo y se adelantó, junto con la Encina que ya no sangraba y junto al resto de niños que, agarrados de la mano saludaban al público en el extremo del escenario Yo quedé detrás, talones apretados y manos pegadas al tronco, sonriendo. Ya no interpretaba, sonreía de verdad, porque me aplaudían a mi, todos me aplaudían a mi.

Quince minutos. Yo era un árbol, tenía cinco años y el resto de mi vida esta siendo un mero trámite.

miércoles, abril 08, 2009

" Y LOS SUEÑOS, ¿SUEÑOS SON? " (Garzón!! Garzón!! Garzón pirulero!!)

.
Al principio todo eran urgencias, agitadas carreras, un sin fin de aspavientos al llegar a la altura del kiosco y la sección nacional antes que la tostada. Pero ya no.


No alcanzo a recordar ni porques ni cuandos del hábito de dormir con el transistor encendido, debió aflorar en algún momento en el que no me convendría mucho escucharme, de lo que estoy seguro es de que fue hace ya tiempo (cuando las radios eran transistores, cuando la gente hacia aspavientos a las alturas de los kioscos).

Supongo que mientras dormimos atravesamos algún tipo de fase fronteriza entre vigilia y sueño donde estos se confunden y se entremezclan y es entonces cuando las noticias de la radio se deforman al traspasar el filtro del inconsciente. Sirva a modo de ejemplo un sueño, que se me ha venido repitiendo últimamente en un par de ocasiones, en el cual me aparezco dando un placido paseo por el campo, hasta que descubro asomándose entre unos arbustos a Garzón, versión camuflaje y escopeta en mano, que apuntándome fijamente dispara el gatillo, fundido en negro y de nuevo Garzón, esta vez versión toga y birrete, servidor en el banquillo de los acusados, la sentencia me declara culpable, por ser cazado sin tener la licencia de ciervo reglamentaria (la última vez que lo soñé, añadía señalándome con el martillo: "y te he eliminado de mis contactos del facebook" ... se ve que empiezo a soñar con los extras)

(Hubo una temporada, que la televisión sustituyo a la radio, entonces Rick agarraba con firmeza el brazo de Ilsa en el aereopuerto, y le susurraba: "A ese tipo le huele el aliento a rayos, y sin entrar a valorar los inconvenientes de su micropene, jamás le sentara el sombrero de ala ancha, como me queda a mi")

Si bien en este caso, es fácil concluir al despertarse, que todo ha sido obra de mi fantasiosa psique (porque yo renuevo puntualmente mi licencia de ciervo cada año), hay otros casos en los que no resulta tan sencillo desglosar lo real y lo onírico, y uno no puede saber a ciencia cierta, que parte del sueño ha sucedido realmente y cual no, y claro, al principo todo eran urgencias, agitadas carreras, un sin fin de aspavientos al llegar a la altura del kiosco y la sección nacional antes que la tostada. Pero ya no.

Ya no, porque en ocasiones tengo sueños memorables, pateras que rescatan guardias civiles naufragados, primeras damas francesas en pelota picada, nuevas lineas de condones bendecidos por el Papa, exministros de economía jugando a la petanca...y entonces prefiero no abrir el periódico

Ya no, porque en ocasiones sueño con terremotos, y trenes explosivos, legiones de personas desempleadas, policías removiendo vertederos ... y entonces prefiero no abrir el periódico

P.D.: Odio la realidad, pero al final es verdad, que es el único sitio donde te puedes comer un buen filete.

lunes, mayo 26, 2008

LA HIPOCONDRITIS : Aguda, hipocondritis aguda o inflamación repentina de mi hipocondria de origen multifactorial: Incubación de la gripe, visita al odontólogo, las piedras del riñón de mi vecina (no dudará en contártelo en el ascensor, esta muy orgullosa, creo que en lugar de piedras arriñona cristales de swarovski), mi primera endoscopia, medio capitulo de House (si veo uno entero me mareo) y un nuevo análisis de sangre, segundo en este mes. Y claro soy fóbico a la sangre.

LOS ANÁLISIS : Fóbico a la sangre, principalmente a la mía, no me acostumbro a encontrármela fuera de mi cuerpo, siendo esta la única faceta en la que me declaro abierta y escrupulosamente amante del orden. Aparte y calculando por el recipiente, que no debo contener mas de litro y medio de sangre, no creo que pueda andar distribuyéndola generosamente por los laboratorios gaditanos.


Primer análisis y un asterisco indocumentado me devuelve al gimnasio (ese microsistema fascinante habitado por criaturas extraordinarias y depiladas que se comunican mediante curiosos sonidos guturales que bien puediera hac
erlos parecer algo simples a primera vista, pero en seguida descubres que son idiotas.). Luego viene un mire doctor yo no puedo tener colesterol porque es que no me cabe, seguido de una larga ristra de consejos dietéticos.

En el segundo análisis el asterisco atiende a la lógica, desplazándose y señalando ahora (por exceso) a linfocitos y monocitos, provocando un ¿estos no eran los buenos en érase una vez el cuerpo humano?. Y si, pero no, que los buenos movilicen a los reservistas, por lo visto no augura nada bueno, no sabe uno como acertar.

LA ENDOSCOPIA : Panendoscopia alta, que siendo exactamente lo mismo, da otro empaque a mi currículum médico, es como una gastroscopia, pero para los que tenemos estudios. Lo primero que percibe uno, es que la famosa "goma" no es tal, se trata más bien de un cablazo del quince, después arcadas, ojos llorosos, vómitos, espasmos y creo que al final del proceso pronuncié algunas palabras en
arameo antiguo. Como aspecto positivo de la experiencia el descubrimiento de mi esófago, que esta mal que yo lo diga, pero es de concurso, es lo más bonito que tengo, junto con mis pies, que son ciertamente eróticos, pero eso es otra historía.




Aquí los doctores, comunicándome los resultados de la endoscopia nada más finalizar la prueba.








En próximos capítulos:

  • Los rayos X : El viaje interior hacia el tránsito intestinal
  • La rectoscopia : Colonización de territorios vírgenes

P.D: Tengo una sucesión de intentos frustrados. Es justo reconocer que esto no es un blog. Así las cosas y por simplificarnos la vida he añadido al final de la sidebar ( o "la columna de la derecha" para aquellos que gustan de llamar panceta al bacon) una aplicación desde la que escribiendo tu email (y siempre que yo haya apretado los botones correctos, porque en esa pagina eran todos bretones y además estaba comiendo cereales con miel, de esos que se pegan a los dedos dificultando el proceso...) te llegará un aviso al correo cada vez que actualice mi intento.(si no te aparece la aplicación es porque estas usando el navegador explorer, que falla más que una escopeta de feria y en ocasiones no aparecen todos los elementos del blog, tienes que actualizarlo hasta que se muestre.. Viva el navegador Mozilla Firefox, y viva Puccini... que esto último no viene al caso, pero tengo el día tonto y ando descontextualizando)

lunes, abril 14, 2008

"LA ESCOLÁSTICA" (..solo por incordiar)

.
A mi nunca me pareció muy normal que Antoñito llevase la mano izquierda constantemente sumergida en un jarro de agua que sujetaba cuidadosamente con la mano más seca. Sin embargo todos lo aceptamos con cierta naturalidad.

Pero entonces que diablos iba a saber yo de la escolástica. No era más que un crio en un pueblecito Manchego, tan humilde, que no teníamos cementerio, ni estanco, ni metafísica. (Sí contábamos con la Nicolasa, cuyos senos ciertamente escapaban a las leyes físicas, con el agravante de tratarse de la mujer del lechero... pero eso es otra historia)

Fue varios años después que estudié la escolástica de Santo Tomas de Aquino, que incluye la metafísica aristotélica y por tanto la diferencia entre "acto" (lo que ya es) y "potencia" (lo que puede llegar a ser). En ese momento comprendí que si en mi pueblo hubiésemos sido escolásticos en lugar de alkarreños, Antoñito habría acabado ineludiblemente en el pilón con un ojo morado y la nariz sangrando, porque una cosa es tener un reloj sumergible, y otra muy distinta es tenerlo sumergido, y ese es el pequeño matiz que convierte a Antoñito en un gilipollas (algo debimos de sospechar, cuando todos hicimos la comunión de marinerito y el tipo se presento de alférez de corbeta. En cualquier caso, la situación era ciertamente absurda, pues si bien el imbecil alardeaba de que su reloj era el único del pueblo que podía sumergirse cien metros, hasta donde yo le conocí, Antoñito no se sumergió nunca más allá de metro y medio)

Tengo colon irritable.

Si bien, se trata solo de una hipótesis de trabajo, a contrastar, cuando una tierna enfermerita de virtuosas manos me introduzca delicadamente unas gomas por un orificio que en principio debería ser solo de salida, pero tampoco quiero ponerme sentimental, sobre todo teniendo en cuenta que me han realizado previamente una ecografía, y habiendo yo acompañado a tantas mujeres de mi familia en este trance (las hembras de mi familia son muy de preñarse ellas ... las muy locas ..) no he tenido más remedio que, por ósmosis o imitación, emocionarme y soltar una lagrimita ante la estupefacción del ecógrafo, que me anunciaba que mi bazo tenia un tamaño normal.

En cualquier caso, a mi el diagnóstico me resulta ciertamente confuso, una cosa es que el colon sea irritable (en potencia, indicaría solo posibilidad) y otra cosa es que este irritado (en acto). ¿Qué motivos podría tener para irritarse una parte de mi cuerpo cuya existencia hace tres días desconocía.? ¿A qué responde esta sublevación colonial?



(Retrato robot:
Aspecto que tendría actualmente mi colon)






Así las cosas, la irritación de mi colon correlaciona directamente con la mía, transformándome progresivamente en una persona vil, cruel y maquiavélica, que deja abierta las cocacolas para que se queden sin gas, devuelve los DVD sin rebobinar y paga la barra de pan con monedas de cinco céntimos.


En vista de que la escolástica no resuelve mis problemas, he tomado la determinación de sumergir mi muñeca en un jarro de agua, a modo de protesta formal contra la metafísica, por tiempo indeterminado o hasta que mi, ultimamente, maltrecha salud mejore. (...quiza sea la edad, quiza la criptonita)

P.D. : ¿Y que quereis? ... ahora ... que si firmo una factura adjunto postdata al dorso, que la musa es un puta que se va con un spam, que he enterrado varios links, que murió la novedad, que no espero comentarios, ni vuelvo a desesperar, que me afilio a los monólogos por la estupidez del chat, que desecho los matizes y me paso al blanco y negro, que no cuento las visitas, que escribo por incordiar.

jueves, noviembre 01, 2007

"JALOGÜIN" (tos los muertos)

.
Nunca he sido yo muy del jalogüin, la verdad ni fa ni fu. Pero bueno, todo es probar para poder opinar. Así que este año decidí disfrazarme. Pero no, nada de momias ni brujas, nosferatus, belzebús...y demás seres imaginarios que en el fondo no provocan miedo alguno. Llegado el caso conviene decantarse por algo más terrenal...no se ...como de mujer barbuda, que yo he conocido un par y oye, igual no acojonan, pero incomodan, como mínimo. Así las cosas, para decidirme elaboré una lista con posibles disfraces que a mi, personalmente me aterrorizan, a saber:

De socavron en el AVE, prohibiendo las cercanías.

De un opusiano en Domingo. De siete de la mañana.
De estreno de cine español. De tuna compostelana.
De locutor de la COPE, los-santos con letanías.
Medida electoralista. De euro redondeando.

De comercial de Jazztel a la hora de la siesta.
Documental de la dos. Massiel con ganas de fiesta.
Schuster en rueda de prensa. Thyssen ecologista
Radical nacionalista con estrechez de bandera.
De autófilo tuneado. De hortera reggaetoniano.

De ya no se me levanta. De discurso de Valdano.
De una teta de la Campos. De las cejas de Sobera.

De jefe de oposición salvándome a la nación,
Mariano Cid cabreador. Transxesual de concurso,
en pleno furor uterino. Zapatero con discurso.
Zona de no fumador. Partido de selección.
(de un España - San Marino)

De Milá con transparencias. De cura sin vocación
De cura con vocación. De curita al fin y al cabo,
que éste las aterroriza, más que el disfraz de nabo
con ese les da la risa. (no cunda la confusión,

quise decir de hortaliza)

P.D. : Finalmente, me decanté por el de Comercial de Jazztel a la hora de la siesta, con resultado de éxito total, sembré el pánico, no me abrieron ni una puerta. Truco o trato o que...

miércoles, octubre 17, 2007

"PALABRAS INSIGNIFICANTES" (...su gran importancia)

.
...como os explicaría yo esto, no es nada fácil, no. Tampoco sé como ni en que momento exacto de mi infancia, sucedió que las palabras adquirieron vida propia independientemente de su significado. No todas las palabras, claro, un "huevo frito" no deja de ser nunca un huevo frito, así como una "tostadora" es estrictamente un maquinolo que hace tostadas, ni más ni menos. Y sin embargo, un "carámbano", por ejemplo, es algo más que un pedazo de hielo con forma puntiaguda, es una palabra digna de pronunciarse -carámbano- independientemente del contexto y del significado -carámbano- ya sea un trozo de hielo, una especie de morsa groenlandesa o una marca de cereales dietéticos, a uno le apetece decirla de vez en cuando, tiene vida propia.

Así, ya de muy niño, y gracias a la radio o al televisor, desarrollé la habilidad de memorizar las palabras que poseían esta cualidad, sin preocuparme por su significado, que siempre me pareció un aspecto sin mayor relevancia, con el consiguiente asombro de mi familia, que quedaban de hielo (si, como un carámbano) cuando yo aseguraba que la tortilla de mi madre sentaba jurisprudencia, que lo malo de mis hermanos es que eran equidistantes o que no quería ir al colegio porque no tenía parangón.

Según fui cumpliendo años, resultó inevitable el aprendizaje del significado de estas palabras, sintiéndome obligado a emplearlas en su contexto, así las cosas no me quedó más remedio que forzar la situación oportuna, como aquella vez que aprovechando la siesta del tío Luis, colgué su peluquín de la lámpara del salón, para, una vez descubierto, incorporarme de un brinco y poder gritar: "esto es un dislate y una ignominia".

Tampoco en el colegio, me procuró esta manía muchas satisfacciones, al contrario, no me hizo muy popular entre mis compañeros, en parte por culpa de Manolo, repetidor con más biceps que sesos, cuya hermana era afortunada poseedora de unos pechos descomunales e impropios de su edad, que al pasar provocaban los comentarios de admiración que los muchachos dirigían a Manolo "vaya par de tetazas tiene tu hermana", éste sonreía, se sentía orgulloso de que semejantes pechos perteneciesen a su familia, hasta el día que se me ocurrió advertirle: "tu hermana tiene unos senos ciertamente voluptuosos" Manolo enmudeció, dudó un instante antes de romperme un premolar de una leche. (me tienta escribir que fue un mandoble, porque es una de esas palabras... pero no, no , esto fue definitivamente una leche.)

Pudiera parecer, que académicamente este hobbie podía reportarme algún tipo de ventaja, nada más alejado de la realidad, en lengua, me empañaba en asegurar que todas las figuras literarias eran onomatopeyas o en su defecto retruécanos, mientras que en matemáticas buscaba desesperadamente hipotenusas en pentágonos y rectángulos. Aunque no es menos cierto que, despertó mi interés por la química, donde todo eran hipocloruros, bismutos y percloratos.

A pesar de los no pocos disgustos que me ha procurado esta manía, temo que sigo manteniéndola hoy en día, porque si bien, este post puede parecerte en un primer momento un absurdo sin sentido, en realidad lo he escrito porque se trata más bien de un dislate y una ignominia.

P.D. : ... carámbano.

martes, octubre 02, 2007

"A PEQUEÑOS RASGOS" (grandes desencuentros)

.
Érase otra vez que me enamoré de una nariz, de una grandiosa nariz diminuta, de una nariz apoteósica, de una nariz sublime, de una nariz pecosa.


Me enamoré porque era cuasi perfecta, y ya.





Cuasi, por un único defecto y es que donde se acababa la nariz empezaba Paula, que deformidad tan desproporcionada para una nariz tan extraordinaria.

Paula era cuasi imperfecta.

Imperfecta por insulsa, por verborraica, superficial, vulgar y tediosa

Cuasi, por su nariz.

Yo citaba a la nariz para cenar y Paula incansablemente se daba por aludida, surgiendo atropelladamente tras la nariz.

¿Y no has pensado nunca en emanciparte?
¿emanciparme, a qué viene eso ahora, con que dinero?
¿acaso un pequeño transplante?
¿transplante, pero qué dices?
no hablaba contigo
y entonces con quien hablabas
¿has visto mis zapatos nuevos?

no se que pedir de postre
¿estoy bien peinada?
los de la mesa de enfrente me están mirando.

Nos distanció un balonazo.

viernes, septiembre 21, 2007


A mis padres que confiando siempre en mi inoperancia, alentando mis fracasos, mi eficaz ineficacia, malcriaron con esmero y en resumen un bloggero, a un vividor jubilado por decreto cerebral, exabrupto por garganta, dueño de mi bombín, viva el gallo que no canta, ponme que hablo de Joaquín. (la banda sonora de lo que escribí) a mi insomnio sempiterno que no da los buenos días, doce y media de la noche, nocturnidad, alevosía, pseudolicantropía, escribo porque no sueño, a Bill Gates, al Señor Blogger, a Santa Tecla bendita, anécdotas que alquilé, Teletubbies mariquitas, noticias de la semana, senos, cosenos y vacas, lo que me dijo mengana, dos tortugas voladoras, un cuello perniquebrado, Plutón se queda enanito, lo que nunca me ha pasado, ese post que no te he escrito, cincuenta hubiese borrado, a Squall, Apio, Cel, Tuxina, Zibuk, Nitroglicerina, que embarcaron a leer, que dejaron la propina, a Illaikin a Setestrelo a Syldavia a Bichillo, de las que siempre yo anhelo comentarios de tornillo, al pirata Patapalo, alter ego, Mr Hide, saludos al capitán que de su capa hace un sayo y escupiendo al que dirán escribe donde yo callo.

P.D. : Creo que nunca había hecho cincuenta de nada.

domingo, agosto 19, 2007

"BALADA TRISTE DE TINKY WINKY" (...algo huele a podrido en Polonia)

Es este tipo de dramas sociales los que despiertan en uno la conciencia ética, y me obligan a abandonar la línea generalmente frívola de mis post, para denunciar tan manifiesta injusticia.

La protagonista del desatino no es otra que Ewa Sowinska,
a la sazón mediadora para los Derechos de la Infancia en Polonia, empeñada en prohibir la serie infantil "Teletubbies" en su país. A mi, francamente, antes de que intentaran expulsarlos de un país Europeo los Teletubbies me importaban un carajo, pero tras la noticia y después de la ardua labor de documentación que realizo antes de los post, tengo que reconocer que el universo teletubbie me fascina.

El Teletubbie es básicamente analfabeto, apenas si pr
onuncia palabras sueltas en un tono bastante ridículo, mostrándose hasta el momento incapaz de construir frases sencillas con algo de sentido. Tiene un andar torpe y dubitativo, siendo recurrente verles chocarse entre ellos y presentando problemas de sobrepeso que rayan la obesidad mórbida. La función principal del Teletubbie consiste en bailar y retozar por las praderas de Teletubbilandía. Utilizando un tecnicismo científico podríamos concluir que el Teletubbie es definitivamente imbecil. Desde el punto de vista pedagógico, estoy en condiciones de afirmar que he conocido tubos de pasta dentrífica más educativos.

No es, sin embargo, ninguna de las anteriores, las razones
Polacas para la expulsión de tan entrañables seres de su país, sino más bien la sospecha de que uno de ellos (de los cuatro que componen el censo de Teletubbilandia) pudiera ser homosexual y el temor consiguiente a que la homosexualidad se propague a través de las frecuencias televisivas, contagiando a los niños polacos. (y sumiendo en depresión a las polacas...que tendrían que exiliarse en masa a Torrevieja...el acabose de Polonia, lo que no consiguió la Alemania nazi ni la Rusia comunista)

Por lo visto, se parte de la base de que estos personajes son de género masculino, dato este que no acababa yo de tener muy claro por falta de pruebas visibles...contundentes. Pero al parecer se confirma, supongo que a raíz de que la polaca Ewa contratara un sexador de Teletubbies con u
n mínimo de dos años de experiencia y vehículo propio.

Movido por mi interés investigador, me propuse, antes de conocer el nombre del sospechoso, intentar descubrirlo yo mismo a partir de fotografías y videos de los cuatro bicharrac..seres, para así concluir si las acusaciones tenían algún fundamento. Expongo a continuación el material recopilado:


Los implicados, de izquierda a derecha: Tinky Winky, Dipsy, Laa Laa y Po, en esta imagen haciendo sus cositas de teletubbies.










Aquí los moradores de Teletubbilandia en plena danza aborigen... c
on algún tipo de significado que escapa a nuestro entendimiento.






Video indescriptible de estos seres:



Pues sinceramente...yo he revisado estas y otras pruebas una y otr
a vez, buscando lo que la mediadora Polaca denominó un "homosexual encubierto" y por más que lo intento no alcanzo a encontrar ninguna distinción...a mi me parece que los cuatro son unas locas, aquí de encubierto nada. Vamos, que Teletubbilandia es una balsa de aceite... para que vamos a engañarnos carajo.

En cualquier caso, el protagonista de todas las sospechas resultó ser Tinky Winky, a raíz de que apareciera en alguno de los capítulos sujetando un bolso. He aquí la foto de la polémica:


Y francamente...a mi esta imagen me parece una aberración...hombre por favor, el rojo no pega nada con el lila,(con este término me refiero unicamente al color del personaje) alguien debería recomendarle los tonos pasteles que se llevan mucho esta temporada amen de atreverse con un diseño mas osado...asi como con estampados.

Pero en fin, para dejar que decidáis por vosotros mismo y ya para finalizar, gracias a mis contactos en el mercado negro he conseguido hacerme con este video bastante ilustrativo que recemos no caiga en manos de la inquisidora Polaca:


Niños que habéis acabado en esta pagina, gracias a que vuestros progenitores desconocen el termino "control parental en internet" dejarme que os diga que frotar cualquier tipo de objeto y/o dar lengüetazos en una nalga ajena no esta bien...esta feo...no se hace. (salvo en casos muy particulares y siempre después de la adolescencia...pero esto ya os lo explicaran en la materia de educación para la ciudadanía.)

P.D : No deja de ser preocupante encontrar este tipo de actitudes en Gobiernos que pertenecen a la Comunidad Europea en pleno siglo XXI. Y... ¿qué coño llevará un Teletubbie en un bolso?